Posteado por: Administrador | 2 septiembre 2013

Dios nos transforma en el sufrimiento y la tribulación, para darnos un corazón y espíritu nuevo


   Para las personas en que Dios es lo más importante en sus vidas, estas le siguen y han entregado su vida a Él, por tanto, son hijos y siervos de Dios. En este proceso, Jesús nos ha dado la salvación al aceptarlo  por fe (y por consecuencia, debemos vivir en sus mandamientos) y ha transformado nuestra vida y liberado del yugo del pecado.

Sin embargo, al seguir a Jesús hemos decido que se haga Su voluntad en nuestra vida y hay muchas áreas de nosotros que no agradan a Dios y a veces nuestro corazón es malo y no nos permite vivir la plenitud de lo que Dios quiere hacer con nosotros.

Por tanto como dice la parábola del alfarero (Jeremías 18:1-4), Dios nos ha creado como el alfarero, pero si ve que todavía no somos quien él quiere que seamos, nos tomará y nos romperá para luego crear otra figura de barro de nosotros, es decir, un cristiano renovado, más comprometido con Dios, perfeccionado. Cabe recordar que Dios nos prueba como se hace con el oro. Y el oro se funde a cientos de grados Celsius para que se haga líquido y se salgan sus impurezas.

Por tanto, si todavía no somos lo que Dios quiere que seamos, como nos ama, nos hará pasar por el desierto espiritual (tribulación, sufrimiento, desánimo, problemas inesperados, pérdida de nuestra zona de confort, fracaso) para que quebrantarnos y para que le busquemos más y el sufrimiento nos permitirá re-evaluar nuestra vida, dado que en el sufrimiento buscamos más de Dios, ahí nos damos cuenta que Él es quien puede cambiarlo todo y ahí es cuando somos humildes y le buscamos y Él nos ayuda.

 Moisés tuvo la visión de liberar al pueblo de Dios de Egipto y lo hizo en sus fuerzas matando a un egipcio pero lo supo faraón y tuvo que huir del país porque lo querían matar, por tanto fracasó. Pasó 40 años en el desierto de madían pastoreando ovejas y cuidando el ganado. Quizás frustrado porque no podía liberar al pueblo y no podía hacer nada dado que estaba en el desierto.

Pero en ese desierto es se descubrió consigo mismo, que él es un siervo de Dios y que ama a Dios y su búsqueda de Dios debió ser lo principal, Él fue su consolación y fortaleza para sobrevivir en ese desierto. Y así un día tuvo una revelación de Dios en una zarza ardiendo (pastizal que no se consumía) y Dios le habló con la orden de liberar al pueblo, pero esta vez con el PODER DE DIOS, no con el poder de Moisés y luego él lo hizo. Pero tuvo que estar en el desierto para lograrlo.

He aquí lo que nos dice la palabra de DIOS para nuestra vida:

25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.

26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

28 Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios.

29 Y os guardaré de todas vuestras inmundicias; y llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré hambre.

30 Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles, y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones.

31 Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones.

Si crees que no estás sirviendo a Dios como ÉL te lo exige,

Te invito a orar a DIOS y a pedirle que te de un nuevo corazón y un nuevo espíritu para ser la persona que Él quiere tu seas, que tengas el corazón que Él quiere, para que vivas de acuerdo a su voluntad, para que saques los ídolos que te contaminan (ejemplos: lujuria, fornicación, borracheras, mentiras, ira, depresión, ídolos en donde no pones a Dios en el primer lugar de tu vida, entre otros).

En un periodo de crisis personal (desierto), hice esta oración y Dios me cambió totalmente y ahora estoy en mi mejor momento espiritual de mi vida. Dios hizo el cambio maravillosamente.

Por,

Marcos Antonio Barrientos Dörner, MBdorner@gmail.com

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